Fijemos un nivel de debate (II)
Martes, enero 31st, 2012
Fuente: El País
Medios de comunicación: empresas de formación de opinión
Me gusta la Política (nótense las mayúsculas). Es algo que además llevo con orgullo, porque creo que la política es lo que permite a los seres humanos gestionarnos en este mundo. Precisamente por eso, me molestan y me preocupan los problemas que encuentro, para debatir de manera objetiva con algunas personas. No es sólo por las barreras mentales de las que hablaba en otro post, sino también por las trincheras que han cavado los medios de comunicación.
Una democracia sana exige unos medios de comunicación objetivos, porque cuanto más informados estén sus ciudadanos, mayor y mejor nivel de debate se podrá entablar.
Pero de eso no tenemos aquí. La gran mayoría de los medios de comunicación son medios de formación de opinión. Son empresas controladas por empresarios con unos intereses muy concretos que intentan influir en los partidos políticos, apoyando o atacando las propuestas de estos. Ya lo dijo Iñaki Gabilondo cuando cerraron CNN+: “Las realidades financieras están imponiendo doctrinas y doblegando la voluntad popular”. Los medios, en vez de actuar como contrapoder del gobierno de turno, son los palmeros de alguno de los partidos mayoritarios.
Los periódicos juzgan en base a esos intereses y dan noticias de manera torticera según que político la lleve a cabo: si es de los suyos, redactan un titular a favor; si está en contra suyo: titular apocalíptico. No hay coherencia ante los hechos, pero aparentemente, sí hay coherencia ante los actores intervinientes. En este excelente post se ve muy cláramente esta diferencia ante el mismo hecho: los recortes de Zapatero y los recortes de Rajoy.
Un ejemplo de lo que dice el post:
![]() Recortes de ZP |
![]() Recortes de Rajoy |
| Fuente: Kiosko.net (Desde: www.laaldeaglobal.com) | |
El periodismo diferencial vasco
En Euskadi también tenemos ejemplos de este tipo de prensa: El Deia. Su sección política es junto con La Gaceta o La Razón, un claro ejemplo de política-ficción. Tergiversa lo que le gustaría que ocurriera para parecer algo real. Confunde un artículo de opinión con una noticia.
Un ejemplo de ello es el montón de bazofia periodística que están sacando alrededor de la "noticia" que se han inventado y que llevan semanas publicando con mil matices similares, acerca de las supuestas facturas no pagadas por el Gobierno Vasco y de las que ya hablé en el post anterior. Esta noticia y sus derivadas, sólo aparecen en el Deia. No aparecen en ningún otro medio de comunicación. No citan ninguna fuente y ¡hasta se permiten excusarse con un lacónico "Fuentes del Gobierno vasco eludieron ayer confirmar o desmentir la información"! ¡Joder! Pon ese dato al principio de la noticia para dejar de leer. O mejor aun, no escribas la noticia...
Pero no: la noticia se escribe en el Deia. Pero sólo en el Deia y su grupo empresarial (Grupo Noticias). Si uno busca en Google la noticia, verá que la fuente es únicamente este periódico, y el resto de webs se dedican a enlazar o sacar información del Lehendakari o del Consejero de turno negando la noticia de plano. He probado a buscar con diferentes textos y el resultado es siempre el mismo: el enlace del Deia en primera posición y luego agregadores de noticias replicando la mentira. En una posición lejana aparece también la táctica de la Diputación que oficialmente no reconoce estos hechos, pero esta se permite "intuir" lo que se supone que hace el Gobierno Vasco. ¡Con dos cojones, sí señor!
¿Por que el Deia es el único medio que se hace eco de la noticia? ¿Por que todo destila un tufillo a rancia manipulación? Uno no tarda mucho en deducir que sencillamente ¡el Deia miente!
Por culpa de medios como este, es imposible mantener un debate serio. El medio de comunicación ha excavado la trinchera y los pobres mentecatos se acomodan en ella con el único fin de repartir guantazos mediáticos a diestro y siniestro, con el único interés de entablar una confrontación política de desgaste al rival. Y se quedan tan anchos, oyes... No les apearás del burro por muchos datos que ofrezcas.
El Deia debería venderse con una advertencia que diga: "Ten cuidado al leer este panfleto. Las opiniones aquí vertidas, disfrazadas de verdad, no tienen porque serlo, ni si quiera esperes que estén contrastadas porque nos jodería la noticia." Aunque quedaría todo más escueto con un simple "Lo importante es que gane el PNV".
Por eso, lo mismo que dejé de obligarme a escuchar al mamarracho de Jiménez Losantos de manera habitual, dejaré de seguir este panfletillo infumable. Comparto el siguiente vídeo con vosotros:



