Fijemos un nivel de debate (I)

Políticos igualesMe desvinculé completamente del Movimiento 15M hace unos meses, cuando constaté asamblea a asamblea y debate a debate, que en él movimiento se estaba instalando el pensamiento único.

Tampoco soy nada fan de esa actitud social tan simplona que consiste en reducir todo a teorías maniqueas (“políticos malos, yo bueno“).

No avanzamos a ningún lado mientras el nivel del debate se establezca a la altura del barro, con frases, coletillas y expresiones que van calando poco a poco en el subsconciente de los ciudadanos hasta crear un dogma. Ejemplos de esto:

  • Los políticos son corruptos (da igual que estén en el gobierno o en la oposición)
  • Los políticos cobran mucho (da igual que sean concejales de una pedanía o parlamentarios europeos)
  • Todos los políticos son iguales (da igual que sean de izquierdas o sean de derechas, nazionalistas o no)

Este nivel sólo permite cimentar sólidamente las barreras mentales que impiden el desarrollo óptimo de un debate de ideas. Antonio Gutierrez Rubí, en su libro Micropolítica, cita a Punset que explica esto de manera muy clara:

[...]cuando el cerebro percibe una explicación distinta a lo que él cree no sólo la cuestiona, es que corta los circuitos de comunicación para que no penetre. Por eso no cambiamos de voto”. Es a lo que se llama disonancias. Es decir, nuestro cerebro bloquea la información racional que podría hacernos cambiar de opinión ya que preferimos las convicciones emocionales o morales a las confi rmaciones racionales o epistemológicas. Las personas preferimos escuchar lo que queremos escuchar, leer lo que queremos leer, opinar lo que queremos opinar.

Esto es fisiológico. Los seres humanos somos así. Y Einsten lo dijo de esta manera:

“¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”

Por eso, los gestos populistas que apelan a las emociones de las personas (por ejemplo, la renuncia a título personal de 3 diputados de IU al plan de pensiones privado del Congreso), son percibidos como buenos. Mientras que las decisiones que afectan a la estructura del sistema son muchos menos efectivos. Es como si poner vendas en un brazo lleno de llagas fuera una buena decisión, pero amputar el brazo por la gangrena no.

Lo que realmente es necesario no es renunciar a un plan de pensiones privado, sino que se den los mecanismos democráticos en el sistema, que permitan a la ciudadanía establecer si ese beneficio laboral es justo o no. Se necesita que los ciudadanos, de manera objetiva y sin prejuicios, sean capaces de hacerse oír y sobre todo de poder modificar esos patrones.

Y lo mismo ocurre a nivel global: el problema más grave que tenemos hoy en día está en el sistema económico, no en el político. Pero, ¿cuanto tiempos gastas en criticar a unos y cuantos a otros? ¿Cual crees que te va a sacar del problema?

Pero aun así todavía hay gente que preferirá que les pasen la mano por el lomo de vez en cuando, con cualquier tipo de acción mediática. También habrá los que  prefieran seguir con su patatela y su raca-raca. Ya lo dice el refrán: sarna con gusto no pica. Pero conmigo no cuenten para eso.

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3 respuestas a Fijemos un nivel de debate (I)

  1. Antoni dijo:

    Gracias mención. Me interesó tu reflexión contra el pensamiento único.

    No es fácil ser minoría: http://www.gutierrez-rubi.es/2011/08/21/no-es-fac

  2. r2d2 dijo:

    Para mi, el PP deberia de poner un monumento en la plaza del Sol al movimiento 15m, su maniobra de desgaste a los politicos en general ha propiciado que el electorado de izquierdas, el de derechas NUNCA piensa por si mismo, ha sido tan critico con el PSOE, que ha sido la que le ha dado la mayoria absoluta a la francoderecha española.

    Es una de las causas por la que NO puedo sumarme a dicho movimiento, como bien dices son muy simplones y lo unico que han conseguido es desgastar a la izquierda consiguiendo que este voto se dispersara y no consiguiendo que el pueblo acudiese a votar mas de lo normal.

  3. Txarlie dijo:

    En este otro post sobre filosofía del NY Times se habla de algo parecido, aunque si bien, en el post sólo habla del nivel del debate de los políticos, creo que es extrapolable a todos los miembros de la sociedad, ya sean generadores de opinión o no: http://opinionator.blogs.nytimes.com/2011/12/07/i
    Llegué a esa entrada del blog a través de este otro blog: http://sotavento.typepad.com/sotavento/2011/12/de

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